Henry Oviedo, el líder de la selección dorada de Para powerlifting

Henry Oviedo en la Villa Paralímpica de Tokio 2020

Casi como el ave fénix, Henry Oviedo renació para llevar más lejos el Para powerlifting colombiano. Su historia de resiliencia y fortaleza le ha dado las herramientas para sacar lo mejor de él y de los deportistas a quienes entrena actualmente.

Henry Oviedo nació en Armero, Tolima, el 1 de agosto de 1969, en una gran familia, en la que el deporte hacía parte fundamental de sus vidas. Fue el hijo #12 de los 15 que tuvieron José Próspero Oviedo y Anatil Rodríguez, quienes construyeron un hogar cálido, amoroso y muy fuerte, tanto metafórica como literalmente.

Todos los hermanos de Henry se dedicaban al levantamiento de pesas desde diferentes roles. Fue gracias a ellos como él conoció este deporte y poco a poco empezó a hacer historia. A los 11 años inició en el levantamiento de pesas, dos años después ya representaba al departamento del Tolima y a los 14 fue a su primer evento nacional en este deporte. Hacía parte de la categoría Júnior y en su primera presentación se proclamó campeón. Bogotá, la ciudad que años más tarde lo acogería, vio nacer a este campeón.

Siendo Júnior compitió en eventos juveniles, impuso récords departamentales e igualó récords nacionales. Fue escalando categorías de peso, pasó por los 48kg, 52kg, 56kg y 60kg y siempre estuvo entre los tres primeros lugares a nivel nacional y dando de qué hablar con las marcas que registraba. Su destacado rendimiento lo llevó a hacer parte de la Selección Colombia Juvenil de Pesas desde 1978. Como seleccionado nacional, llegó a ser subcampeón suramericano en 1979 y campeón centroamericano y del Caribe en 1980.

Henrry Oviedo en el escenario de competencia con el deportista Javier Montenegro

En 1981 pasó a la categoría mayores en la que también se adueñó de los primeros lugares a nivel nacional. Henry hacía parte de la Selección Colombia que participó en Campeonato Nacional que se realizó en Armero para inaugurar el Coliseo de Pesas, el primer escenario de este tipo que se construía en Suramérica.

Llegó a ser elegido por la Gobernación del Tolima e Indeportes de esta región, como el Mejor Deportista de este departamento, pues su día a día transcurría entre eventos, triunfos y récords. Y así fue hasta el 13 de noviembre de 1985, fecha en la que la erupción del volcán Nevado del Ruiz destruiría su ciudad natal y cambiaria su vida por completo al llevarse a casi toda su familia.

Aunque no fue fácil reponerse, a la vida de Henry fueron llegando ángeles que lo guiaron por el mejor camino y le abrieron las puertas para que continuara en el deporte de sus amores. “Bogotá y la Universidad Central me extendieron la mano y empecé a trabajar como monitor de pesas mientras estudiaba y me preparaba para ser entrenador. También fui apoyado por Coldeportes, donde me capacitaban y me llevaban a los diferentes torneos en los que pude fortalecer mi conocimiento y crecer profesionalmente. Posteriormente, la Universidad Nacional también me apoyó y empecé a hacer los seminarios y diplomados que ofrecían”, cuenta el profe Oviedo.

Una vez empezó a desempeñarse como entrenador en la Universidad Central, logró ser campeón nacional a nivel universitario con diferentes deportistas, y luego, con la Universidad Nacional, empezó a consolidarse como director técnico: “Desde que llegué, empezamos a ser campeones, primero a nivel Bogotá tanto en mujeres como en hombres y del año 96 en adelante nunca hemos perdido ningún torneo distrital. También a nivel femenino, hemos estado en los tres primeros lugares a nivel nacional de Ascun Deportes; en hombres también nos va muy bien, pero no ha sido tan constante, a veces nos bajan al cuarto lugar, universidades que apoyan mucho el deporte y que tienen Educación Física como la Escuela Nacional del Deporte, el Politécnico Jaime Isaza Cadavid, la Universidad de Antioquia o la del Atlántico, ahora la pelea es con ellos” asegura Henry.

Al Para powerlifting o levantamiento de pesas paralímpico llegó gracias a un ofrecimiento realizado por la delegación de Fuerzas Armadas para iniciar el proceso con algunos de sus deportistas, y desde ese momento se convirtió en un imparable al frente de sus equipos.

Sobre su llegada a las Fuerzas Armadas, Henry Oviedo cuenta que “estando allí logré, en poco tiempo, cambiar su estructura, su forma de entrenar y su plan de entrenamiento. Gracias a esto logramos estar entre los tres primeros lugares a nivel nacional, siendo Bogotá y Valle nuestros principales rivales”.

En 2012, esta delegación llega por primera vez a unos Juegos Paranacionales en Cúcuta y logran batir tres récords nacionales con Fabio Torres y tres con Israel Romero. También ganaron una medalla de oro y una de plata.

Henry Oviedo en el escenario de competencia con el deportista Jhon Freddy Castañeda

Su llegada a la Selección Colombia de Para powerlifting se dio gradualmente y de manera muy certera. Su primer evento fue en el 2018, cuando Carlos Barbosa, quien en ese momento era el director deportivo del Comité Paralímpico Colombiano, lo invitó a la Copa América de este deporte que se realizó en Bogotá, como reconocimiento al buen proceso realizado con Fuerzas Armadas. Allí tuvo la oportunidad de dirigir a Israel Romero, Omar Gómez, Fabio Torres y John Freddy Castañeda, a quienes ya entrenaba en FFAA.

Luego, en julio de 2019, Henry fue “convocado” nuevamente para acompañar a la Selección Colombia en el Campeonato Mundial de levantamiento de pesas que se realizó en Nur Sultán, Kazajistán. Allí la delegación logró una medalla de bronce con Fabio Torres en la categoría 97kg.

Ese mismo año se realizaron los Juegos Parapanamericanos de Lima 2019, uno de los retos más importantes que ha tenido Henry Oviedo en su trayectoria. A este certamen viajó como entrenador principal y estuvo a cargo de los deportistas que representaron al país en Para powerlifting. Henry Oviedo recuerda que esta experiencia fue desafiante para él porque “es un evento en el que se manejan muchos roles y muchos contrapunteos entre unos y otros; no hay empatía completa de equipo y manejar todo eso, tratando de ser equilibrado, fue un reto muy grande para mí. Pero además de eso, salir victorioso de ello fue muy satisfactorio. Fue muy difícil por toda la estructura que se manejó, pero logré potenciar todo mi bagaje, mi conocimiento y mi profesionalismo para que los resultados se dieran y así fue”.

Henry Oviedo con Fabio Torres en los Juegos Paralímpicos Tokio 2020

El reconocimiento a su trabajo llegó a la cima en los Juegos Paralímpicos Tokio 2020, donde Henry Oviedo hizo parte del cuerpo técnico de la delegación colombiana como entrenador del equipo de Para powerlifting. Llegar a esta cita, la más importante del deporte paralímpico mundial, fue la confirmación de que el camino recorrido, desde las Fuerzas Armadas hasta la Selección Colombia, había valido la pena.

Y los resultados no se hicieron esperar: en estos Juegos, Fabio Torres, uno de los deportistas con los que Henry trabaja desde sus años en Fuerzas Armadas, subió al podio para colgarse la medalla de bronce en la categoría Hasta 97kg. Un logro que, más allá de la presea, reflejó años de confianza, disciplina y trabajo compartido entre entrenador y deportista.

Además de todos los éxitos que ha podido cosechar como deportista y entrenador, Henry tiene un triunfo que no cambia por nada en la vida; es, tal vez, el más valioso de los que ha conseguido. Ese trofeo es su hermoso hogar, conformado por su esposa Gilma Leonor Velasco y su hijo Nicolás Oviedo, quienes lo acompañan, lo apoyan y lo motivan en este camino de medallas doradas y en su día a día. Están en sus triunfos y sus derrotas, en sus momentos más felices y en aquellos que no lo son tanto. Son quienes lo acompañan en este camino de la vida.

Henry sabe que cuenta con el apoyo incondicional del ser que no lo ha abandonado nunca, para él, Jesucristo es una de las personas que más admira, “lo sigo y lo amo, él es mi referente más grande y pienso que para mí no hay nada más. Lo conozco por fe, pero la historia cuenta cosas grandes”. Gracias a su fe ha podido salir adelante, superar los momentos de crisis y disfrutar de las mieles de la victoria. El profe Henry sabe que le esperan más medallas y más alegrías para darle al país y a su familia, y está seguro de que cuenta con la fortaleza suficiente para llegar a éstas porque, como dice, “Si Dios está conmigo, quién contra mí”.

Compartir en :

Temas que te pueden interesar:

Ir al contenido