
La cuenta regresiva ha comenzado y las miradas del deporte adaptado de todo el continente están puestas sobre Colombia. Valledupar y Agustín Codazzi se preparan para convertirse en el epicentro de la velocidad, la estrategia y la fuerza con la llegada de los Juegos Parasuramericanos 2026, el evento multideportivo más esperado de la región que encenderá la pasión competitiva en solo unos días.
Este certamen no es una competencia más; representa el emocionante banderazo de salida del ciclo paralímpico hacia Los Ángeles 2028. En los modernos escenarios del departamento del Cesar, los mejores talentos de Suramérica se citarán para medir sus marcas, ajustar sus estrategias de carrera y demostrar por qué el continente es una potencia mundial en constante evolución.

El ambiente festivo y el rigor del alto rendimiento se sentirán en cada rincón con la llegada de 1.920 visitantes oficiales. Las delegaciones internacionales desplegarán a 1.120 Para atletas con discapacidades físicas, visuales e intelectuales, quienes competirán con la firme convicción de colgarse el metal dorado y registrar sus mejores marcas técnicas en el ranking internacional.
Junto a ellos, el espectáculo estará respaldado por 440 oficiales de delegación y 360 jueces de categoría internacional, garantizando un despliegue organizativo y logístico sin precedentes para el país.
La expectativa crece al repasar un programa deportivo diseñado para desafiar los límites físicos y tácticos. Los asistentes y seguidores del evento podrán vibrar con las transmisiones y jornadas de competencia en 13 disciplinas de primer nivel:
Para atletismo, Para natación, Para ciclismo, Para powerlifting, Para tiro con arco, Boccia, Golbol, Fútbol para ciegos, Para tenis de mesa, Para bádminton, Tenis en silla de ruedas, Voleibol sentado y Baloncesto en silla de ruedas.
La fiesta deportiva contará con el tricolor nacional como anfitrión de un bloque continental de élite. Las banderas de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Perú, Paraguay, Panamá, Surinam, Uruguay y Venezuela ondearán junto a la de Colombia, creando una atmósfera de hermandad y sana rivalidad.